¿De qué manera impactará a Hialeah el nuevo flujo migratorio de cubanos?

La nueva oleada migratoria de cubanos hacia Estados Unidos, considerada mayor que la de Mariel en 1980, un éxodo de 125,000 personas, supone un reto para Hialeah y el resto de ciudades del área metropolitana de Miami-Dade, donde se concentra mayoritariamente la diáspora cubana.

“Aunque la cifra actual es mayor, con 157,000, no se puede determinar cuántas personas de las que han sido aprehendidas en las fronteras han sido devueltas a México o a Cuba. Sin embargo, hay una cantidad extraordinaria de cubanos que están migrando hacia los Estados Unidos, estos en su mayoría van a venir a Miami o a Hialeah”, indicó Jorge Duany, director del Instituto de Investigaciones de Cuba de la Universidad Internacional de Florida (FIU).

Para Duany, la crisis económica, política y sanitaria que vive Cuba ha creado “una tormenta perfecta”, forzando a miles de personas a migrar hacia EEUU.

Sin posibilidad de regresar

Llegados a Hialeah, dos médicos de la misión Barrio Adentro, programa sanitario cubano que ofrece servicios médicos gratuito a venezolanos, relataron a el Nuevo Herald sus motivaciones para dejar Venezuela rumbo a Estados Unidos, sin siquiera pensar en la posibilidad de regresar a Cuba.

María, cuyo apellido no quiso revelar para “no meterse en problemas ni perjudicar a su familia en la isla”, vivía en La Guaira, en la costa norte de Venezuela, en una misión de Barrio Adentro desde hace cinco años. Salió de Caracas rumbo a Managua.

“Me fui de Venezuela por la crisis económica y ahora estoy aquí soñando con una nueva oportunidad. Tengo a mi hija en Cuba y a mi mamá también. Me vine pensando en poderlas traer, regresar a la isla no era una posibilidad”, acotó la médico que llegó hace menos de un mes.

Antonio Moncada, también médico de la Misión Barrio Adentro, vivía en San Fernando de Apure, al sureste de Venezuela, en un estado limítrofe con Colombia. No conocía a María hasta que coincidieron en la oficina federal de Children and Families en busca de ayuda económica para subsistir mientras obtienen estatus legal.

“Estoy aquí desde las 5p.m. hasta que abran las puertas mañana a las 7 a.m. , esperando que me den un número para poder solicitar ayuda federal. Me vine por Nicaragua con un grupo de venezolanos que estaban huyendo como los cubanos tenemos tanto tiempo haciéndolo. Estuve en dos ocasiones diferentes en misiones de Barrio Adentro en Venezuela, en esta última oportunidad, la situación económica era muy precaria, tenía que salir de allá, pero ni loco volvía a Cuba”, relató Moncada.

El programa Barrio Adentro que se instaló en Venezuela en 2003, estuvo integrado por más de 20,000 médicos, sujetos a duras normas de comportamiento. El gobierno cubano ofrecía servicio sanitario a cambio de petróleo.

Mayor necesidad en Hialeah

Aunque la Ciudad de Hialeah no recaba estadísticas sobre la cantidad de nuevos migrantes que han llegado al municipio, iglesias que apoyan a refugiados, migrantes y personas en la indigencia dijeron a el Nuevo Herald que han notado un aumento en la necesidad de estos grupos.

Representantes de la Iglesia San Lázaro estiman que el flujo de migrantes que pasan por sus instalaciones es constante. “Cada día pasan entre cinco a ocho personas pidiendo ayuda de la iglesia. Vienen buscando ropa, medicina y un lugar dónde vivir. Generalmente vienen acompañados de sus familiares”, indicó Alina Sosa, representante de operaciones de la iglesia.

Sosa, quien lleva nueve años en la iglesia, explicó que “nosotros les brindamos mucha ayuda a todo el que lo necesite, sea cubano o de otra nacionalidad. Les damos ropa, que nos es donada por los feligreses, pero se escapa de nuestras manos ayudarles a conseguir vivienda o encontrarles trabajo si no tienen documentos. Es muy difícil”.

Por su parte, Moisés García, pastor ejecutivo de la Iglesia Rescate, dedicado a la administración y logística, relató que cuando comenzó la oleada de migrantes ucranianos en la frontera entre México y EEUU, “queríamos ir a ayudarlos pero después nos dimos cuenta que no era necesario ir a la frontera para ayudar a refugiados, ya teníamos refugiados provenientes de Cuba, Nicaragua y Haití principalmente, en Hialeah”.

Este año, la Iglesia Rescate creó un programa de ayuda para los refugiados. “Muchos de estos migrantes están en la calle, no tienen autorización para trabajar. Muchos llegan aquí y las familias no los reciben, no tienen dónde vivir”, explicó García.

¿Cómo impactará a la ciudad?

El alcalde Esteban Bovo Jr. dijo en sesión parlamentaria sobre esta nueva ola migratoria que “si está ocurriendo quiere decir que las familias están absorbiendo (este flujo de personas), pero tarde o temprano esto va a reventar”.

Bovo dice que una manera de medir la migración es a través de los nuevos registros de niños en las escuelas.

Sin embargo, los datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) muestran que de los 157,339 cubanos aprehendidos desde octubre de 2021, solo habían 34,846 pertenecientes a familias con niños acompañados, un 21% de la cifra total de cubanos reportados por la agencia. Por lo que los expertos estiman que es difícil precisar dónde están ubicándose.

Por su parte, el concejal Jesús Tundidor explicó a el Nuevo Herald que la oleada de cubanos en territorio estadounidense se traducirá en mayores problemas con los precios de los alquileres de viviendas. “La migración de cubanos en la ciudad y en el resto del condado no va a ayudar a la renta, los precios se van a incrementar aún más. Estamos limitados, no somos el gobierno federal”, indicó.

En ese mismo sentido, el profesor Duany considera que el incremento de cubanos en Hialeah “se verá principalmente en las viviendas, aunque no son tan caras como Miami, suponen un reto para personas recién llegadas que además no tiene permiso de trabajo, quienes tendrán que apoyarse en sus familiares inicialmente”, explicó.

“Vamos a ver problemas del pasado incrementarse con la nueva ola de migrantes. Veremos cada vez más efficiencies en la ciudad, mayor gasto de la policía y del servicio de emergencia. Veremos que una vivienda unifamiliar van a empezar a vivir dos, tres y hasta cuatro familias”, acotó Tundidor.

Duany aseguró que el impacto de esta nueva oleada migratoria también causará en Hialeah que estas personas se incorporen “al sector informal de la economía mientras ajustan sus documentos que les permita acceder a un permiso de trabajo, así como mayor presión en el transporte público”.

En ese mismo sentido, el pastor de la Iglesia Rescate, David Monduy, explicó que muchos de los cubanos recién llegados están dedicándose a trabajos informales: lavar carros, botar escombros, limpiar casas u oficinas y cuidar ancianos, labores a las que acceden a través de referidos. “Nosotros los ayudamos si necesitan comida y ropa. También los conectamos con la comunidad”, indicó.

Bryan Calvo, concejal municipal, subrayó: “Hialeah es la ciudad más cubanoamericana del país. Van a llegar poco a poco, pero ya los ves por todos lados. Es muy común ver a nuevos habitantes de la ciudad, provenientes de Cuba, en la hora de almuerzo, sobre todo en las cafeterías, pidiendo trabajo”.

Florida el estado con más cubanos en Estados Unidos, con 1,589,455 personas, según la Oficina del Censo. En el Condado de Miami-Dade se ubica la mayoría: 986,926 personas; le sigue Broward, con 135,047, y Hillsborough, con 110,489.

Hialeah, en la que residen 173,549 personas de origen cubano, es el municipio con mayor concentración, representando 74.2% de su población, de acuerdo con estadísticas del Censo.

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de agosto de 2022 7:30 am.

(c)2022 El Nuevo Herald (Miami)

 

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